La importancia de las Madres en el hogar

Los estudios de género han abordado con interés el papel de la mujer y su relación con la maternidad.

Son cuantiosos los estudios en torno a la mujer y el trabajo, sin embargo, la relevancia del tema permite continuar indagando y conocer las vivencias actuales de sus protagonistas. Es precisamente el propósito de este trabajo analizar las reflexiones de madre-padres contemporáneos respecto al ejercicio de la maternidad y el trabajo.

Las investigaciones en las que aún hoy se sigue discutiendo el rol de mujer-madre-ama de casa (calificado de rol tradicional), que ha definido culturalmente la identidad femenina por generaciones, es de gran interés. de modo que podemos ver en los trabajos se ha abordado la transición al rol de mujer-trabajadora-ama de casa ("la doble jornada"), que ha implicado un cambio cada vez más creciente de su participación en la familia y la esfera laboral. Estos cambios han conducido a una discusión entre las esferas públicas y privadas, conceptos que denotan representaciones sociales, como señalan varios autores (Barbieri 1991, García y Oliveira 2000, Jelin y Feijoo 1983, Hierro 1985, Wainerman 2002). Sin embargo, aunque existe un acervo amplio sobre el tema, sigue siendo vigente y relevante atender la multiplicidad de eventos y demandas socioculturales actuales que traen consigo implicaciones en el desarrollo personal de las mujeres, y contribuyen al proceso de su construcción afectiva y de identidad.

Como dice González (1997), la identidad es un proceso activo que se construye a lo largo de toda la vida a partir de aspectos biológicos, sociales y culturales, lo cual a su vez, va generando nuevas identidades.

Para las mujeres, dada una identidad relacional, su vida parece definirse en el ámbito de lo familiar, el amor, la formación de pareja y el matrimonio; y como consecuencia: la procreación y con ello el ejercicio de la maternidad (Alarcón, Covarrubias y Herrera 1991). Mientras que la identidad de los hombres se basa en la aspiración de tener dominio, estatus y poder en sus distintas relaciones (Wainerman 2002).

En la construcción de la identidad como proceso de identificación, la atención se centra en la actividad y la práctica en la que aquellá está siendo construida —no en la persona—, en las que los individuos están en proceso de lucha constante por el poder y negociando afiliaciones e identidades (Kevin, Balls y Marin 2002).


En la construcción de la identidad como proceso de identificación, la atención se centra en la actividad y la práctica en la que aquellá está siendo construida —no en la persona—, en las que los individuos están en proceso de lucha constante por el poder y negociando afiliaciones e identidades (Kevin, Balls y Marin 2002).

De esta manera, los individuos participan en un espacio y un tiempo, en prácticas y contextos donde experimentan interacciones tanto significativas como no significativas donde han tenido participaciones cambiantes en el curso de la vida y de una importancia personal, como lo es el ejercicio de la maternidad-paternidad. Ésta conlleva posiciones sociales que los individuos podrán aceptar integralmente, sólo una parte de ellas, o bien rechazarlas y esa situación aparece como propicia para analizar las relaciones y los límites del proceso de construcción de la identidad y las prácticas cotidianas (Kevin et al. 2002, Holland y Leander 2004).

La práctica personal cotidiana está implicada en la trayectoria de vida de la persona en un punto particular de su curso y varía debido al cambio en la conducción cotidiana (Dreier 2005). La creciente incorporación de las mujeres al ámbito laboral —algunos lo denominan ámbito extradoméstico—, ha inducido a un cambio en los roles y expectativas de género. Estos cambios son constantes y demandan diversas formas de reconsideración y re-aprendizaje, las cuales conllevan a tomar una postura personal, construida reflexivamente.

Una reflexión, señala Dreier, es el resultado de haber participado en muchas prácticas sociales. Es parte de nuestra trayectoria de vida, configura una conducción personal y le da un sentido de dirección.

A partir de lo anterior, cabe preguntarse: ¿Qué reflexiones hacen las mujeres respecto al ejercicio de maternidad y trabajo?, ¿cómo viven actualmente las mujeres y los hombres las expectativas de roles de género en el vínculo, familia y trabajo?, y ¿cuáles son los significados al respecto?

Desde el punto de vista de las madres de la presente investigación, ellas asumieron una postura responsable al constituirse en madres, ya que han dejado su actividad laboral en pro de proporcionar una formación y educación de calidad para sus hijo/as, redundando potencialmente en un óptimo desarrollo físico, moral y afectivo.

Sin ninguna pretensión de generalizar los datos, a partir de las reflexiones de las madres de esta investigación, y de las mías propias, puedo concluir que muchas mujeres-madres-trabajadoras de familias contemporáneas, deciden renunciar a sus deseos personales de desarrollo profesional o laboral, optando por "sacrificarse" en beneficio de sus hijo/as. Esta decisión —como cité anteriormente—, puede enmascarar una satisfacción y un equilibrio aparentes al querer cuidar la imagen de mujer-madre para ser congruente con principios, valores y creencias tradicionales. Dicha aceptación en un principio puede ser armónica, pero al quedar cautiva una necesidad personal, puede llegar a convertirse en frustración y derivar en diversos problemas, en la relación marital, inclusive. ¿Cuál sería la alternativa ante este tipo de dilemas? Para que las mujeres que han decidido renunciar a su vida profesional o laboral continúen con un desarrollo personal e integral, es necesario que tomen decisiones que favorezcan su propio bienestar y autorrealización. Esto puede darse a partir de la elección del adiestramiento o capacitación en otra área que les guste y pudieran llevar a cabo a la par de la tarea de ser madre; o bien aspirar a actividades personales tan satisfactorias como un logro profesional (música, pintura, computación, deporte, manualidades.), que difieran de una mera actividad recreativa y les proporcionen placer. En mi experiencia en la práctica privada, si una madre se siente a gusto con su vida y disfruta de sus actividades, es más probable que transfiera a los otros (hijos, marido) esta actitud aunada a la enseñanza implícita de la toma de decisiones alternativas ante situaciones dilemáticas, lo cual si bien implica una reestructuración de vida, como lo es renunciar al campo laboral para dedicarse al cuidado de los hijos/as y el hogar, es factible organizar la vida familiar y proporcionarse bienestar a través de actividades satisfactorias.

En consorcio Montesacro nos preocupamos por tu bienestar y protección. Asegura el futuro de tu familia con un plan de Previsión Exequial. Desde $18.200 pesos mensuales. Puedes afiliar hasta 10 personas. Padres o, suegros sin límite de edad.



14 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo